El 19 de mayo de 1977, Collen Stan, una joven de 20 años, fue secuestrada mientras hacía autoestop. A pesar de haber rechazado dos coches conducidos por hombres por crearle desconfianza, decidió subir a uno en el que viajaba una joven pareja con su bebé. Sin embargo, cuando llegaron a un lugar aislado, el conductor, identificado como Cameron Hooker, la amezazó con un cuchillo y le colocó una caja insonorizada de poliestireno en la cabeza que le impedía ver y apenas respirar, cubriéndola luego con un saco de dormir.
Una vez en su casa, ubicada en el número 1140 de la calle Oak en Red Bluff, California, Cameron colgó a Colleen de una viga y la sometió a torturas y golpes con un látigo. Luego la encerró en una caja del tamaño de un ataúd y la escondió debajo de su cama. Colleen permaneció cautiva durante siete años, en los que estuvo encerrada en la caja durante 23 horas al día y sólo era liberada durante una hora diaria para comer y ser violada y torturada por Cameron, quien llegó a quemarla con una lámpara y electrocutarla. Además, la temperatura de la caja en verano llegaba a alcanzar los 38 grados.
Cada vez que Colleen entraba y salía de la caja en la que la mantenían encerrada, veía una foto apoyada en sus pertenencias. Era una imagen escolar de una chica muy guapa con el pelo largo y castaño, ojos azules y una bonita sonrisa. No sabía quién era esa chica, pero durante tantos años, sería la única cara que vería además de la de sus secuestradores…
Marie Elisabeth Spannhake, también conocida como Marliz, de 19 años, se trasladó de Cleveland, Ohio, a Chico, California, con su novio en 1975. Después de sólo dos meses en la ciudad, el 31 de enero de 1976, mientras paseaba con su novio por un mercadillo, tuvieron una discusión y ella decidió marcharse. Mientras caminaba por Mangrove Avenue, una joven pareja se ofreció a llevarla en coche. Ella aceptó agradecida y se subió al vehículo.
En un momento dado, Marliz quería bajarse, pero Cameron la agarró del pelo y la obligó a subir. Después le pusieron una caja insonorizada en la cabeza que apenas dejaba entrar el aire y la luz. Finalmente, la llevaron a la casa ubicada en el número 1140 de la calle Oak en Red Bluff, a la que accedieron por el garaje trasero.
Después de bajar a Marliz del coche, Cameron le quitó la caja de la cabeza. Ella estaba asustada y no podía parar de gritar, por lo que la amenazó con cortarle las cuerdas vocales y la drogó hasta dejarla medio inconsciente. Luego la llevó al baño con intención de cumplir su amenaza.
En el baño, Cameron, ayudado por Janice, su esposa, le abrió la garganta por un lado a Marie para intentar llegar a las cuerdas vocales. Ella comenzó a sangrar mucho, lo que le asustó y decidió detenerse. Después la llevó al sótano.
Tiempo después, cuando Janice bajó al lugar donde se encontraba su marido con la víctima, descubrió a Marliz colgada con una cuerda con un nudo corredizo alrededor del cuello y una funda de almohada en la cabeza. Ya estaba muerta.
La enterraron en una tumba poco profunda en algún lugar entre su casa de Red Bluff y el Parque Nacional Volcánico Lassen. Después quemaron sus pertenencias, pero Cameron decidió quedarse con su reloj. El secuestro duró entre 10 y 12 horas antes de que se le fuera la situación de las manos y enterrara su cuerpo.
En 1984, ocho años después del asesinato de Marliz y siete después del secuestro de Colleen, Janice comenzó a tener remordimientos por su papel en los dos crímenes. Como resultado de sus crecientes sentimientos de culpa, visitó a su pastor y le contó todo lo que había sucedido. El pastor la aconsejó que permitiera que Colleen se marchase y se pusiera en contacto con la policía.
Janice siguió su consejo y dejó irse a Colleen. La joven llamó desde la estación de autobuses para despedirse de Cameron, ya que había desarrollado Síndrome de Estocolmo y tenía sentimientos por él.
Además de padecer este particular síndrome, la joven no le denunció por petición de Janice, sin embargo, fue su misma esposa quien finalmente le acusó por el asesinato de Marliz y el secuestro de Colleen tres meses después de su liberación.
Fue detenido el 19 de noviembre de 1984. Sin embargo, dado que el cuerpo de Marie Elisabeth nunca fue encontrado, Cameron sólo fue acusado por el secuestro de Colleen.
Fue condenado a 104 años en prisión por 10 cargos que incluían violación, sodomía, secuestro y privación de libertad. Janice obtuvo inmunidad por su colaboración con las autoridades.
En el año 2008 se reabrió el caso por la desaparición de Marliz, en un intento de encontrar su cuerpo y obtener respuestas sobre lo que realmente le sucedió. La policía interrogó de nuevo a Janice con la intención de obtener nueva información que pudiera ayudar a encontrar el cadáver.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de la policía, nunca ha sido encontrada.
El caso sigue abierto, y se espera que algún día se pueda encontrar a Marliz y obtener justicia para ella y su familia.
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