El drenaje o hundimiento conductual fue un término acuñado por el etólogo John Bumpass Calhoun para describir el colapso en el comportamiento que puede resultar de la sobrepoblación. Pero, ¿de dónde viene este término?
A mediados del s.XX se decidió estudiar por parte de algunos etólogos los efectos del hacinamiento por sobrepoblación que podrían llegar a tener los individuos en un contexto de condiciones ideales para la supervivencia. Es decir, los experimentos de los que se desprendió el citado concepto, se desarrollaron de 1958 a 1962 y simulaban un ambiente «utópico» para los roedores con los que se experimentaba; no tenían problema alguno en alimentarse y reproducirse y no percibían amenaza externa alguna.
En el estudio de 1962 se describió el comportamiento de los sujetos de estudio de la siguiente manera:
Muchas [ratas hembras] no pudieron completar la preñez o sobrevivir al parto de sus crías si lo hicieron. Un número aún mayor, después de partos con éxito, se quedó corto en sus funciones maternas dejando morir a sus crías. Entre los machos, las alteraciones de la conducta iban desde la desviación sexual hasta el canibalismo y desde la hiperactividad frenética hasta una retirada patológica de la cual los individuos emergerían para comer, beber y moverse solo cuando otros miembros de la comunidad estaban dormidos. La organización social de los animales mostró la misma interrupción…
… La fuente común de estas perturbaciones se hizo más dramáticamente evidente en las poblaciones de nuestra primera serie de tres experimentos, en los que observamos el desarrollo de lo que llamamos un drenaje conductual. Los animales se apiñaron en grandes números en uno de los cuatro corrales interconectados en los que se mantenía la colonia. Hasta 60 de las 80 ratas en cada población experimental se reunirían en un corral durante los períodos de alimentación. Ratas individuales raramente comerían, excepto en compañía de otras ratas. Como resultado, se desarrollaron densidades de población extremas en el corral adoptado para comer, dejando a los demás con poblaciones dispersas.
… En los experimentos en los que se desarrolló el drenaje conductual, la mortalidad infantil alcanzó el 96 por ciento entre los grupos más desorientados de la población.
Sin embargo, el término «drenaje conductual» alcanzaría importancia internacional con su famoso «Universo 25», el cual comenzó en julio de 1968.
Este «poco utópico» universo, en principio albergaría a una pequeña población de 8 roedores y, como se ha mencionado, tendrían unas condiciones ideales. ¿La única limitación? El espacio.
La idea era que este mundo albergase a 3.500 vidas, sin embargo, nunca se llegó a esa cifra.
Las cuatro parejas no tardaron en reproducirse y se apreció un crecimiento exponencial de la población. Alrededor del día 315 y cuando la cifra rondaba los 620 individuos, la reproducción comenzó a ralentizarse. En este momento, se comenzaron a sentir los efectos de la sobrepoblación; no podían caminar tranquilos sin cruzarse con sus congéneres, y surgieron peleas por el territorio y los desplazamientos a otras zonas. Además, se generaron jerarquías dando lugar a individuos llamados «los miserables» quienes se mostraban apáticos y dejaban de interactuar debido a que no tenían utilidad en su mundo. Los roedores más grandes comenzaron a comportarse de manera agresiva con los más débiles. Como consecuencia, las hembras también mostraban comportamientos agresivos, incluso con sus crías, para después aislarse y mostrar desinterés reproductivo. Además, las abandonaban y repudiaban antes del destete.
También aparecieron comportamientos homosexuales y canibalismo. Prácticamente no había ejemplar que no tuviera heridas de guerra.
La última camada nació el día 600, llegando la población a su máximo con 2.200 individuos. A partir de este momento, comenzó el colapso; se frenó la reproducción, los machos dejaron de interesarse por las hembras y apareció una nueva clase de roedores, «los bellos», apodados así debido a que solo comían, bebían, dormían y se acicalaban. No mostraban interés en reproducirse con las hembras ni en luchar por su espacio, por lo que tampoco tenían conductas violentas y no presentaban heridas o cicatrices.

Incluso cuando el universo se dirigía a la extinción y cuando la población llegó a los niveles iniciales, no se volvieron a observar embarazos y los roedores que aún podían reproducirse no lo hicieron debido a que habían perdido la capacidad social para hacerlo.
Para 1973, murió el último roedor del Universo 25.
Este sobrecogedor experimento se repitió 25 veces más con idénticos resultados. Los roedores se convertían en seres incapaces de tener relaciones sociales. Una «primera muerte» como la denominó Calhoun. Una muerte social antes de llegar a la muerte física.
- Administrador, R. (2021, septiembre 17). El experimento «Universo 25». Casa de Zúñiga. https://casadezuniga.mx/2021/09/17/el-experimento-universo-25/
- Drenaje conductual. (2023). En Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Drenaje_conductual&oldid=154096307#El_Universo_25
- Hernández, L. M.-C. (2021, febrero 26). Universo 25: El famoso experimento sobre el hacinamiento con ratones. https://psicologiaymente.com/social/universo-25
- John B. Calhoun. (2022). En Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=John_B._Calhoun&oldid=145904411#Experimentos_con_ratones

