El online grooming es un fenómeno cada vez más común en la era digital. Se trata de una estrategia de manipulación utilizada por ciberdelincuentes para ganarse la confianza de niños, niñas o adolescentes (en adelante, NNA) con el fin de obtener material de explotación sexual infantil (el mal llamado pornografía infantil) y/o lograr un encuentro con estos para abusar sexualmente de ellos. Este proceso suele seguir varias fases sucesivas hasta llegar a la finalidad última del agresor.
La primera fase del grooming en línea es el contacto inicial. El delincuente cibernético contacta a los NNA a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería, juegos en línea, foros u otros medios digitales. Durante esta fase, intenta ganarse su confianza compartiendo intereses comunes o haciendo cumplidos para generar una relación.
Una vez establecido el contacto, el agresor tratará de desarrollar una relación de amistad. Esta fase puede durar días, semanas o incluso meses, durante los cuales ofrece apoyo emocional, atención y regalos virtuales. Normalmente, los agresores se acercan a víctimas solitarias o con problemas familiares que se sienten incomprendidas, solas o que no cuentan con un «guardián capaz» que controle sus relaciones en las redes.
En esta etapa, el delincuente intenta ganarse la confianza de los NNA, a menudo compartiendo información personal o haciendo confesiones para crear un sentido de cercanía. También puede buscar o solicitar información personal, incluyendo la edad, ubicación y datos de contacto, para usarlos más adelante.
Una vez que ha ganado la confianza de los NNA, comienza a explotar la relación para obtener contenido explícito. Puede utilizar la información recopilada durante las fases anteriores para persuadirlos a realizar actividades peligrosas, como enviar imágenes o videos de desnudos o realizar actos sexuales en línea. El material de explotación sexual infantil conseguido por el delincuente puede ser utilizado para «consumo» propio, para comerciar con él o para compartirlo en foros especializados en pedofilia.
Finalmente, el agresor intentará aislar a las víctimas de sus amigos y familiares, pidiéndoles que mantengan la relación en secreto. También es posible que amenace con revelar información personal o imágenes explícitas si no continúan el contacto.
El grooming online es un delito grave que puede tener consecuencias significativas y duraderas para las víctimas involucradas. El trauma emocional es una de las consecuencias más comunes, afectando su bienestar psicológico a largo plazo y generando sentimientos de ansiedad, depresión y baja autoestima. Además, puede tener un impacto negativo en las relaciones con amigos y familiares, debido a los sentimientos de vergüenza y culpa. Los NNA también están en riesgo de revictimización en línea, dado que el ciberdelincuente puede utilizar la información personal obtenida para acosarlos o extorsionarlos. Además, el contenido sexual explícito puede ser difícil de eliminar de las redes.
Es crucial que padres y tutores enseñen a los NNA sobre la seguridad en línea y estén atentos a los posibles signos de alerta como cambios en el comportamiento o el uso excesivo del teléfono o el ordenador. La prevención es la mejor forma de protegerlos de este tipo de delitos; su educación sobre la seguridad en las redes y la supervisión de su actividad son medidas importantes para reducir el riesgo de que se conviertan en víctimas.

